La limpieza y el orden ayudan a evitar problemas. Aunque usar cubos limpios para alimentar a los terneros parece una obviedad, en las granjas sigue habiendo margen de mejora en las rutinas de limpieza.

Este artículo establece unas recomendaciones prácticas de limpieza para los cubos de la leche, según los resultados de un estudio de campo que relaciona la frecuencia de limpieza con la productividad de los terneros.

 

Biofilm: ‘Hogar’ para las bacterias
Se han realizado muchos estudios sobre la formación de una capa micro fina de suciedad (biofilm) y sus efectos nocivos sobre la salud de los terneros. Esta capa delgada es una acumulación de materia orgánica y microorganismos que sirve como «hogar» para bacterias dañinas no deseadas (p.e. coliformes).

Las bacterias que viven en un biofilm pueden tener propiedades completamente diferentes a las de los mismos microorganismos en espacios libres. En un inicio el biofilm no se puede ver, pero conforme aumenta de tamaño, se verá gradualmente una decoloración amarillenta de la superficie contaminada. En una etapa posterior, se verá que la superficie se vuelve más arenosa con una capa viscosa (producida por microorganismos) que se puede percibir al rascar con las uñas.

 

Los contaminantes más comunes que forman el biofilm en el interior y también en el exterior del cubo son:

  • Restos de proteínas y grasas de la leche tras una limpieza descuidada del cubo.
  • Partículas orgánicas y microorganismos producidos por las bacterias que se adhieren a los restos de la leche.

 

Factores clave para una correcta limpieza de los cubos de la leche y del agua para los terneros:
Para una limpieza más eficaz hay que combinar 4 factores:

  1. Sistemática de trabajo
  2. Producto de limpieza – se recomienda un detergente alcalino para eliminar las principales bacterias negativas que encontramos en el biofilm de los cubos (es el mismo tipo de detergente que se recomienda en los sistemas de ordeño)
  3. Temperatura
  4. Tiempo de contacto

Sin olvidar que una buena calidad del agua es clave para lograr el resultado deseado.

En la alimentación de los terneros y a partir del día 3-4 también se les ofrecen cubos de agua para rehidratarlos y aumentar su resistencia o para diluir alimentos concentrados que estimulan el desarrollo ruminal.

Estudio de campo – Investigación:

Investigadores de Utah estudiaron el efecto de la frecuencia del lavado de cubos sobre la productividad de los terneros. Se establecieron 3 frecuencias de limpieza: cada día, 1 vez cada 7 días y 1 vez cada 14 días, durante los 60 días posteriores al nacimiento de 72 terneros.  El grupo de terneros donde se limpiaban cubos diariamente, creció significativamente más rápido que los otros dos grupos y necesitó de un menor número de tratamientos médicos.

 

Resultado del estudio en Utah:

INTERVALO  LIMPIEZA    UNA VEZ AL DÍA         UNA VEZ EN 7 DÍAS        UNA VEZ EN 14 DÍAS

Crecimiento (gr./día)                     705                                      672                                            636